miércoles, 23 de septiembre de 2009

La hora de Honduras

Avanzar hasta el final: esa es ahora, para las víctimas de la usurpación, la prueba decisiva. Zelaya logró regresar al fin a Tegucigalpa y mantenerse en su suelo, momentáneamente al amparo de la inmunidad del asilo diplomático, y del respaldo decidido de su pueblo, cuya movilización por sacudirse el desatino golpista no ha cejado en ochenta y siete días, y se congrega ahora ante la embajada. Los días que vienen serán días decisivos. El paso para que Mel junte su tiempo al tiempo de la historia se ha puesto a la vista



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