El golpe de estado en Honduras ha incrementado la polarización en toda América Latina y particularmente en Centroamérica. Pero esa polarización, viene de atrás. De un lado, la irrefrenable codicia de unos pocos; del otro, los pueblos que aspiran a la democracia, la participación y el bienestar. Para desgracia de la derecha más extremista del continente, se han sucedido, uno tras otro, los triunfos electorales de movimientos progresistas, que han cambiado la faz del continente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario